Con auditorías, nueva administración a la «caza» de los gobiernos emecistas

ContextosGerardo Sandoval

El alcalde electo Luis Alberto Michel y su coordinador Salvador Llamas han contactado a las firmas Grupo Torred Servicios Outsourcing, KPMG y Pérez Góngora y Asociados para auditar, a partir de la entrega-recepción, el estado que guarda la administración municipal y en caso de hallar irregularidades fincar las debidas responsabilidades.

Contrario a la austeridad republicada tan invocada por los gobiernos de Morena, el gobierno electo no repara en gastar dinero en contratar a los prestigiados despachos, uno con sede en Guadalajara y los otros en  Monterrey y en la capital del país. De acuerdo a la información que a cuentagotas ha dado Llamas, las empresas consultoras deberán poner especial énfasis en la nómina y el área de Planeación Urbana.

Grupo Torred ofrece servicios de outsourcing y asesoría contable diversa y tiene domicilio al exclusivo sector Jardines Vallarta de Zapopan y tiene 21 años de experiencia. Michel y Llamas tienen interés en hacerse de los servicios especializados en asuntos fiscales, contabilidad, nóminas, reclutamiento y outsourcing, área en la que Grupo Torre presume se han especializado.

KPMG es una firma multidisciplinaria que ofrece soluciones en auditoría, impuestos y asesoría. Tiene presencia en más de un centenar de países y trabaja lo mismo que empresas del sector privado que a gobiernos y agencias del sector público.

Pérez Góngora y Asociados tiene en su cartera una vasta gama de servicios y dispone de oficinas en Monterrey y  la capital del país.

Este último miércoles de junio, cuando Salvador Llamas le recriminaron la nula identidad con Morena y sus principios de los integrantes del equipo de entrega-recepción, para zafarse, soltó los nombres de los tres despachos de asesoría  contable y fiscal. De esa forma pretendía convencer de no haber todavía nombramientos de futuros funcionarios municipales como muchos militantes lo creyeron. Las tres empresas han sido contactadas para revisar el estado que guarda la administración municipal, dijo.

Nadie sabe a ciencia cierta de qué tamaño será el dinero a destinar en pago por las auditorias solicitadas a KPMG, Grupo Torre y Pérez Góngora y Asociados. Se desconoce si la comisión nombrada por Michel Rodríguez solicitó partida del presupuesto del municipio en la reunión de esta semana con el alcalde interino Jorge Quintero Alvarado y otros funcionarios municipales. Sin adentrarnos en los detalles, es un hecho que el costo será oneroso.

Bien, lo que se sabe es que Michel y su coordinador Salvador Llamas se proponen hurgar concienzudamente en los nueve años de los gobiernos del Movimiento Ciudadano. Creen a ciegas que desde con Ramón Guerrero Martínez, octubre de 2012, la fecha hasta el último día de este próximo, hallarán evidencias de malos manejos.

Llamas Urbina es el hombre clave de Luis Michel y personalmente se encarga de formalizar los acuerdos con las tres firmas consultoras. Ha confiado a sus amigos que se le pondrá especial atención a la nómina y a todo lo relacionado a la expedición de permisos de construcción, sobre todo los  edificios altos.

El zacatecano coordinador del equipo moreno de la entrega-recepción está obcecado en rastrear y hallar anomalías múltiples y vincular al alcalde con licencia Arturo Dávalos Peña. Cree tener la oportunidad de asestar un golpe demoledor al grupo político que gobernó los dos últimos trienios a Puerto Vallarta y anularlo para las futuras contiendas electorales.

Mientras Michel se halla ausente de la ciudad recibiendo capacitación básica a cuenta del partido, Llamas Urbina hace gala de ser el poder tras el trono. Cuidadoso, a cuentagotas desliza los lineamientos bajo los que se regirá el gobierno del “profe de diez”. Aunque ha negado haber tenido opinión en elegir a los diez nombres responsables de recibir la administración -“los  nombró Michel”, ha dicho-, se ha dado tiempo para explicar que dichos nombramientos son exclusivamente para tal función y no hay nombramientos de directores.

La lista la integran: Roberto Ascencio Castillo, Noelia Zepeda García, José Asunción Gil Callejas, Ramón Sergio López Rodríguez, Víctor Manuel Amador Ramos, Oscar Alfredo Montiel Cervantes, Yolanda González Cruz, Juan Carlos Hernández Salazar, Manuel de Jesús Palafox Carrillo y Salvador Llamas, cada uno en un área determinada. Muchos militantes de Morena dieron por cierto que todos ellos serían nombrados en cargos de primera línea.

La lista anterior causó un alboroto generalizado dentro y fuera de Morena. Para apaciguar los ánimos,  Llamas soltó la información de la contratación de las tres firmas que harán  auditorías a nóminas, planeación urbana, la revisión global de como se les entrega la administración.

En privado, el profe Michel y Salvador Llamas se han puesto de acuerdo en no reparar gastos para contratar las tres firmas citadas arriba y revisar con lupa cada una de las áreas hasta hallar irregularidades cometidas ya sea por Ramón Guerrero Martínez y por Dávalos. Llamas cree a ciegas que en los gobiernos del MC se sirvieron con la cuchara y están seguros de obtener suficiente evidencia capaz de fincar responsabilidades.

El tozudo Llamas se escuda en la versión de no ser él ni Michel quienes promovieron la idea de ir a la caza de Dávalos, “el mochilas” y todos los funcionarios municipales de las tres últimas administraciones. Inventó la versión que desde el Palacio Nacional se ordenó traer a Puerto Vallarta al personal de las tres firmas para revisar a la administración emecista y pues son órdenes, que como las dadas por el profe Michel al nombrar el equipo de transición, “no se pueden cuestionar”.

Sostener que el inquilino del Palacio Nacional, Andrés Manuel López Obrador ordenó contratar a los tres despachos fiscales para auditar la gestión, nómina y gastos del último peso de los alcaldes del MC hasta el último día de septiembre. Es una buena idea pero a Llamas nadie le cree su cuento. Los amigos morenos sospechan que una vez más el zacatecano lanza una cortina de humo para anular los cuestionamientos de los fieles de la 4T a los diez nombres de la lista de prospectos a ocupar los cargos de primer nivel.

El abogado Roberto Ascencio Castillo y el arquitecto Oscar Monteón Cervantes, son de larga trayectoria en el PAN y el MC, y tanto a ellos como a Noelia Zepeda García, funcionaria municipal en la era de los gobiernos priistas, la militancia del ala doctrinaria de Morena no la aceptan. También repudian a José Asunción Gil Callejas, un profesionista de Bahía de Banderas que todavía hace un mes hacía campaña para la alianza PAN-PRI-PRD. Llamas solo intenta inhibir las críticas que tanto le disgustan.

Revolcadero

Muy buenos amigos personales que militan en el Movimiento de Regeneración Nacional sostienen que si el alcalde electo realiza nombramientos para ocupar los cargos de primer nivel simplemente será congruente en lo suyo y solamente se alineará a su ideología “prianista”. Luis Alberto Michel Rodríguez se formó políticamente en el PRI y probó suerte en el PAN de donde brincó a Morena. En esos partidos, en algún momento coincidió con el abogado Roberto Ascencio Castillo y con el arquitecto Oscar Monteón Cervantes. En la lista difundida la mañana del miércoles, al primero se le coloca como futuro director jurídico y a Oscar Monteón titular en la Dirección de Planeación Urbana. Al caer la tarde de ese miércoles, por lo menos dos fuentes nos reafirmaron que lo de la lista y los cargos asignados a cada integrante del equipo de transición, o de entrega-recepción, lo que con mucho ahínco negó Salvador Llamas Urbina.****** Por cierto, un tema muy recurrente entre los morenos es la pérdida de influencia que poco a poco resiente el diputado federal electo, Bruno Blancas Mercado. Que se está quedando sin padrinazgo. O mejor dicho, su “padrino político” Alejandro Peña está cayendo en la desgracia política ahora que el jefe político de ambos, Gabriel García Hernández fue corrido de la coordinación de los “superdelegados” estatales. Dentro de Morena y desde el gobierno federal existen interesados en promover una auditoria a los programas federales que de hacerse, a Bruno Blancas le pudiera dar un resfriado. Cualquier moreno sabe que el diputado, por ahora local, maneja la nómina de los llamados “siervos de la nación”. Recordemos que cuando Carlos Lomelí fue removido por sus escandalosas ventas de medicina, lo sustituyó Armando Zazueta con el apoyo de Alejandro Peña. Pero este Zazueta ya cargaba la mancha de la deshonestidad, pues ya en 2009 lo había sancionado con una inhabilitación de dos años cuando agarro hueso en el gobierno capitalino. Ya en la cuatrote, todos los citados y liderados por Gabriel García crearon su propia red de corrupción y clientelismo en torno a los programas sociales.******* El dueño del PVEM, Enrique Aubry no sale de una cuando ya está metido en un problema. Un individuo que se identifica como asistente y chofer, Braulio Álvarez López lo acusó esta semana de agresión y amenazas de muerte. Cuando uno revisa las memorias públicas, falta espacio para enumerar las agresiones de este amigo de Luis Munguía. Así es que con tantos antecedentes no hay formas para no creer en el ataque de Aubry a su colaborador en un departamento de la colonia Moderna allá en Guadalajara. Relató la víctima que el miércoles, primero de julio, el dirigente del PVEM lo insultó, intentó ahorcarlo, lo agredió con un cuchillo y lo persiguió en la calle para intentar subirlo a un vehículo. Hace tres años, tuvo un altercado con el coordinador del MC en el Congreso local Salvador Caro y antes, en 2016, armó un escándalo con un diputado del PRI, con Hugo Contreras, a quien empujó y manoteó. En su haber, agredió a funcionarios estatales panistas, a brigadistas del PAN y hasta al diputado local de este partido, Germán Pacheco Díaz. Pero bueno, ahí paramos la lista. Si Luis Munguía gana la alcaldía, éste será el reino de Aubry.