La disputa por las delegaciones municipales: Caso El Pitillal

Contextos Gerardo Sandoval

Ignoramos por qué la vehemencia, manotazos y sombrerazos, en la disputa de las delegaciones municipales, particularmente en El Pitillal y ahora sabemos que todo se reduce al negocio, el dinero. Lo entendimos cuando escuchamos la insistencia de que un tal Samuel Miranda, que sin ser regidor ni funcionario, decidiría en favor de Sergio Rodríguez Zavala en el Pity York.

Preguntamos quien era semejante personaje que nos los definieron como poderoso e influyente y que ya había señalado con su bendito dedo al motejado por unos como “El lonia” y por otros “El rayo”, trabajador jubilado de la CFE que se dio a conocer cuando quiso ser delegado municipal sin renunciar a la nómina federal en la era mochilista.

De José Samuel Miranda Soto nos hablan con respeto a su persona, por ser un exitoso empresario y amasar cierta fortuna en pocos años en dicha demarcación. Con dos membretes, Comerciantes Juntos X El Pitillal y El Pitillal Piensa en Grande”, de los cuales es vocero, construyó los cimientos para su minifeudo y sostén para los negocios que lo empoderaron.

Hasta ahí todo bien. Pero en los últimos años, Samuel Miranda tomó por negocio propio cada metro cuadrado de la plaza y desde septiembre hasta el mes de marzo organiza y “administra” al comercio informal que provisionalmente se instalan en el planchón de cemento en fechas festivas. Nos relatan que en realidad el padrino político de “El lonia” cobra cuota a comerciantes interesados en vender productos en fiestas patronales, exposiciones y eventos diversos.

El negocio del empresario marisquero y comerciante de ropa es de una simple fórmula. Paga y compra la plaza, a veces a funcionarios de la delegación y directamente se arregla con funcionarios de otro nivel y luego personalmente negocia con los comerciantes temporales. La “venta” o “renta” del metro cuadrado a veces es tres más alto que el precio con el que negocia con funcionarios municipales. Eso nos indica que el negocio es lucrativo y poderosa razón para asegurarse de alguna forma el negocio en la plaza. El dinero salpica a la Iglesia que recibe dinero por los derechos de sus fiestas patronales.

La semana pasada abordamos brevemente el tema de las delegaciones y bastaron dos o tres líneas al caso Pitillal, para provocar repentinas reacciones. Decíamos que el Chón Topete estaba más que apuntado, empujado por el secretario particular de Luis Michel, Francisco José “Pepe” Martínez Gil. Una semana después nos dicen que lo sacaron fuera de la jugada al ofrecerle una chamba de tercera en la administración.

Sabemos que “El meño dance”, Juan Carlos Rodríguez Robles, desde los días de campaña confesó a sus amigos sus aspiraciones de ser delegado. Declarado seguidor de todos los candidatos del Movimiento Ciudadano, la derrota electoral lo llevó a replantear su aspiración y anheló la posibilidad de mantener vivo su sueño con la remota posibilidad de permitir la participación ciudadana y se permitiera vía el voto elegir a los delegados. “El meño” debió creerse, que si los morenos presumen ser diferentes, podían permitir el voto en las delegaciones como en los gobiernos panistas. Más allá del discurso, no hay nada que apunte a ello.

Así las cosas, prácticamente eliminado “El Chón Topete” y “El meño dance”, la lista de los aspirantes en El Pitillal se decantó a “El lonia”, el gallo de Samuel Miranda,  y un viejo lobo de la política en la demarcación más populosa, Simitrio Gutiérrez Villaseñor.

“El chimi” ya fue delegado años atrás y ahora intenta volver por sus fueros con una credencial que demuestra su trabajo en la campaña del profe Luis Alberto Michel Rodríguez. Es un mérito del que no puede presumir Sergio Rodríguez Zavala, “El lonia” o “E rayo” quien en la última campaña apoyó a Luis Ernesto Munguía González, el candidato del tucán, y pregonó el voto en contra Michel.

Quienes están bien enterados nos apuestan que el nombramiento será en favor de Rodríguez Zavala y no precisamente porque este esté en los ánimos de Los Michel o de Salvador Llamas. Probablemente el alcalde Luis Michel ni siquiera conozca a “El lonia” pero nos afirman que es suficiente con que lo empuje Samuel Miranda que diversas fuentes consultadas nos dicen que es quien manda en El Pitillal y la delegación es parte de su minifeudo.

En la disputa por la delegación, la iglesia también juega un papel clave. Expresan sus opiniones a través de un patronato y con ese membrete avalan los negocios de Samuel Miranda Soto. Sin embargo, en esta ocasión, la iglesia de San Miguel no parece convencido de respaldar al elegido de su asociado; las dudas surgieron por haber recibido quejas de los comerciantes del centro del Pitilla por excesos en las jamaicadas de la plaza. Los comerciantes del centro acusan  a Miranda de las afectaciones por las bajas ventas cuando se atesta la plaza de comerciantes foráneos. De septiembre a marzo, el comercio formal registra mermas en sus ventas y creen que el único responsable es el padrino de “El lonia”.

Una fuente ligada a la iglesia nos afirmó que el pasado miércoles 29 de septiembre, en la algarabía de las Fiestas de San Miguel Arcángel, el invitado especial Luis Michel  recibió comentarios negativos de “el rayo” o “el lonia”. En cambio, le hablaron bien de “El chimi”. En el momento que se habló de la grilla delegacional estaba presente también la ex delegada Mari Carmen Santana.

Con esos antecedentes, las cartas están echadas; si se impone el negocio local y se le permite decidir a José Samuel Miranda Soto, el próximo delegado será Sergio Rodríguez Zavala. No importa si es o fue un declarado mochilista y promotor de Luis Munguía en la campaña electoral pasada. Si los morenos y simpatizantes de Michel ganan, “el chimi” pudiera regresar a la delegación municipal. Naturalmente puede aparecer el tercero en discordia.

Revolcadero

Como que el ex alcalde interino, Jorge Antonio Quintero Alvarado está bien agarrado al revirarle al nuevo alcalde, Luis Alberto Michel Rodríguez su queja de que no le dejaron dinero ni para pagar nómina. Es una mera corazonada pero al parecer se trata de suspicacia, un poco de ignorancia y ganas de empaparse en temas propios de la administración pública del equipo moreno del área administrativa. Es decir, aunque en papel, que ahí tienen el dinero y ni cuenta se dan precisamente por ignorancia, por no saber ni conocer el papel que tienen en manos, en sus escritorios. Parafrasando a Don Santo Amlo, Quintero Alvarado le reiteró a Michel diciéndole el “yo tengo otros datos”. Que además de unos veinte melones en cuentas, billetes tangibles, palpables, efectivo, dinero fiscal o recaudado, se le dejaron en total algo así como 120 milloncitos de pechereques. Que no lo sabe Michel porque no se ha concluido la entrega-recepción de la tesorería pero pues como que “el profe de los dieces” lo aturde el dinero, o ya quiere oler los billetes. De una entrevista dada a Contralinea.net, el ex alcalde añadió que tendrá disponible en breve, 4 millones que el gobierno del estado le reintegrará por varios programas, otros 12 millones de las participaciones federales y 40 millones de pesos recaudados del ICUS (Incrementos del Coeficiente de Utilización de Suelo) un ingreso destinado a obra de equipamiento urbano por exceder ciertos límites en edificaciones.****** Y bueno, ya encarrerado, el ex alcalde Quintero Alvarado le enumeró a Michel que, antes de hablar,  si esculca en su administración hallará dinero para su gasto, dinero para. Por ejemplo, hay unos 20 millones de pesos en el Coplademum y 10 para el Programa de Atención a la Mujer. Y que con un poquito de paciencia, que desde el día 15 le llegarán otros 35 millones de las participaciones federales. Le recetó una recomendación a Michel, echarle ojo a la recaudación de impuestos municipales pues en sus proyecciones destaca la de lograr un ingreso de 124 millones en el último trimestre del año y si le echa ganas, logrará las metas mensuales, 39 para octubre, 35 para noviembre y 50 en diciembre. Ha, y que en el Seapal le dejaron por aparte 80 millones. Será bueno que a Michel acuda al médico y le receten un ansiolítico o que tome te de tila. Que consulte a su amigo Amlo. Pero, si al profe Michel, sus subordinados deben proveerle de información sobre finanzas con puntualidad.****** Ya para cerrar el tema de la delegación de El Pitillal, confiaremos a nuestros dos o tres lectores la sagacidad para encriptar sus mensajes. Uno de esos operadores que se mueven nos hablaba de un aspirante al que llamó “Chonto PT”. Nada que ver con el partido del Trabajo ni tampoco con Corina Naranjo. Parecía alguna clave pero atinamos en descifrar que hablaban del Chón Topete, aquel monaguillo en sus años mozos del cura Agustín Ibarría Parra en la iglesia de San Miguel Arcángel. Desistió por que le falló su “fracasado padrino”, Pepe Martínez y mejor lo sacaron de El Pitillal.