La nueva visita de AMLO y la consulta nacional

Contextos ✍ Gerardo Sandoval

El tumulto que ocasionó Andrés Manuel López Obrador al abandonar las instalaciones de la Secretaría de Marina, las arengas de sus seguidores con su “es un honor estar con obrador”, apenas sí distrajo a dos “wireros” que hacían faena de limpieza frente a la Zona Naval justo cuando la comitiva se dirigía al aeropuerto después del ritual de la “mañanera”.

La estancia del presidente de la República, aunque fugaz, se tornó en un suceso local y nacional por coincidir con la consulta nacional sobre el juicio -que por cierto no se consultó como tal- a los expresidentes.

La visita de un presidente de México siempre será un gran evento para cualquier ciudad. La de López Obrador permitió descifrar aquel acertijo de los 650 millones de pesos y libró de culpa al gobernador Enrique Alfaro, el villano acusado de transferir dicho monto a Guadalajara y destinarlo a la línea 3 del tren ligero. “No es responsabilidad del gobernador, es asunto nuestro, de la federación. Teníamos que terminar el tren de Guadalajara”, aclaró como para ponerle punto final a una controversia de dos años. Para reivindicarse con los vallartenses el tabasqueño dijo que esa asignatura es un pendiente con Puerto Vallarta.

El ejecutivo federal vino a dorar la píldora a los vallartenses. Habló de afinar un programa de desarrollo urbano hasta citó  el puente “Federación” y el libramiento. Así como el programa de mejoramiento urbano en colonias marginadas, se trata de obras que cada año prometen reprogramar pero se elude su ejecución. El puente y la conclusión de la avenida  “Federación” son obras que datan desde que Salvador González Reséndiz fue presidente municipal (2010-2012). El refrito de obras fue la reacción de López Obrador a la petición del alcalde electo, Luis Alberto Michel Rodríguez quien preparó un abultado folder rogándole por apoyo.

Sin embargo, el mandatario no fue más allá de las promesas que sus antecesores han ofrecido a Puerto Vallarta en anteriores visitas. “Lo estamos viendo, si va haber un programa de desarrollo urbano y estamos viendo lo del puente también, lo estamos evaluando, como también el libramiento. Buscamos la forma de resolverlo de la mejor manera posible”. ¿Qué le debemos entender por sus palabras a nuestro presidente? Sencillamente elude comprometerse. Recordemos que como presidente electo vino y ofreció canalizar recursos y programas para destinarlos a infraestructura urbana en las colonias más paupérrimas de la ciudad. Tres años después vino a decir que “lo estamos evaluando”.

Pero, en sí, no fue por su visita, que su “mañanera” atrajo la atención nacional hacia nuestro edén tropical. La prensa  nacional le puso marcaje desde que se supo la agenda del fin de semana, en donde se incluyó que la “conferencia de prensa” del lunes 2 de agosto tendría como sede Puerto Vallarta. Era de interés nacional conocer el posicionamiento del mandatario respecto a la consulta nacional, la farragosa pregunta ¿Estás de acuerdo o no en que se lleven a cabo las acciones pertinentes con apego al marco constitucional y legal, para emprender un proceso de esclarecimiento de las decisiones políticas tomadas en los años pasados por los actores políticos, encaminado a garantizar la justicia y los derechos de las posibles víctimas?

De inicio, es unánime el entendimiento y acuerdo de los mexicanos que la consulta popular del domingo no fue sobre el juicio a los ex presidentes, Carlos Salinas de Gortari, Ernesto Zedillo, Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto. El planteamiento de la consulta no es así. Los promotores de la consulta, en esencia los seguidores de Amlo y militantes de Morena, entendieron que la mejor carnada para atraer electores fue usar nombres y rostros de los ex presidentes para lograr el voto del 40% del padrón electoral.

Considerando la meta fue un fracaso. Políticamente un triunfo, y solo por dar por bueno un primer ejercicio ciudadano. La consulta popular del domingo es la primera en su género en el país y en consecuencia, debe enmarcarse como un suceso que permite un estado democrático como es nuestro país.

Con regularidad, en sus “mañaneras” escuchamos  a nuestro presidente embestir a quienes calificar de “politiqueros” y hasta creó el verbo de “politiquería”. La consulta popular es su obra pero con mucha alegría la contaminó hasta convertirlo en un acto de politiquería. El 97 por ciento de los mexicanos con credencial de elector desairaron la consulta que a Amlo dejaron satisfecho y “muy contento” pero que en opinión de Porfirio Muñoz Ledo, vaca sagrada del morenismo, es una lección y un fracaso. “No volvamos a banalizar el sufragio popular ni a gastar pólvora en infiernitos” recomendó el decano legislador y fundador de Morena.

Si en el proceso electoral de junio pasado, nueve semanas antes, la participación de los electores fue menor al 50 %del padrón electoral no había forma de apostar que el 40% por ciento del padrón nacional se volcara sobre las casillas y lograra el requerido para convertir la consulta popular en vinculatoria y abrir juicios a los ex presidentes. En el Distrito Electoral 05 hubo urnas que solo capturaron cinco votos; la más concurrida, fue una casilla de Talpa de Allende y se sustrajeron 150 votos, según informó la Junta Distrital. La participación apenas marcó el 4.2%, equivalente a menos de 12 796 votos, y casi la mitad de la media, estimado en 7.4%. (De ese total de votos, 101 votaron por el “no” enjuiciar a los ex presidentes y se hallaron 39 votos nulos).

La consulta popular impulsada desde el Palacio Nacional desarma a López Obrador de su acuñada frase “mi fuerte no es la venganza” pues pareciera que esa es su real motivación para ir sobre sus adversarios políticos. Para enjuiciar a sus antecesores, y a cualquier servidor público no requiere escudarse en la opinión del pueblo sino aplicar la le ya existente. Y para liberar a presos, no ocupa ningún decreto, sino aplicar una ley de amnistía también ya existente, por lo menos ya votada por los legisladores. Queda la impresión de que Amlo procura una justicia impulsada por su ideología y odio a sus enemigos políticos y motivado por la revancha contra sus pares de su mundo de castas.

Revolcadero

Por cierto, en  sus “benditas redes”, a Don San Amlo, llovió en su milpita por no darse tiempo para saludar a sus fans no a su pueblo bueno. Como era de esperarse, en las afueras de las Octava Zona Naval se apostó un grupo de fans defensores de la cuatrote, algunos morenos y munguiboys revestidos de verde para saludarlo, pedir autografía, entregarle alguna petición, o gritarle el “es un honor estar con Obrador”.  El Petro, Mónico Cervantes Ruiz, son algunos de los que hicieron punta buscando con su presencia congraciarse con el mandatario. Uno de ellos incluyó en sus arengas el “fuera Alfaro”. Otro pidió a gritos acceso a playas. Entre el alboroto ignoramos si López Obrador los escuchó y tomó nota de sus peticiones. Pero bueno, ellos, los fans, quedaron encantados de tener a su alcance, una distancia a gritos, no física. Es necesario precisar que los morenos ya pasaron a formar parte de la casta de los privilegios, en camino a dejar de ser parte del pueblo, y por lo tanto, son estos últimos quienes dejaron sentir sus críticas a un presidente que no quiso oír a su pueblo y prefirió la comodidad de su lujosa camioneta. Tres años después, nadie sabe dónde quedó el Jetta blanco que juró siempre sería su medio de transporte.****** Este fin de semana hubo otros sonados fracasos… en el deporte olímpico. Uno en especial debió dolerle al presidente Andrés Manuel López Obrador. La novena mexicana perdió sus tres juegos y ya está de regreso. Perdió frente a República Dominicana, frente al anfitrión Japón y ante Israel. Este último país, sin beisbol organizado y sin liga profesional, integrado con ex peloteros repatriados, les asestó una vergonzosa paliza. Los atletas nacionales se adjudicaron una media docena de cuartos lugares, entre ellos el equipo de softbol, la del escándalo por dejar sus uniformes. Con apenas tres tristes medallas de bronce, nuestro presidente saludó a los medallistas y también a los cuartos lugares, entre los que deberán estar las pochitas del softbol. Como dice el amigo  “Guasave” Valenzuela Peñuelas, softbolista de corazón, “no hay pa más”.******* Los amigos de las comunidades serranas de Bahía de Banderas solicitaron ayuda a las autoridades por las inundaciones que desde la mañana de este lunes sufren por el desbordamiento del río Ameca. Desde El Coatante y Los Sauces hasta Aguamilpa, tierras de cultivo y de agostadero han sido anegadas por las crecientes. Los ganaderos también reportan afectaciones pues sus hatos ganaderos quedaron atrapados en partes altas de sus potreros. Las lluvias en la parte alta provocaron primero los desbordamientos en los arroyos e inclusive a la altura de El Colomo se cortó la comunicación con las comunidades serranas al afectar la carretera.