Los «refuerzos» de Michel y los frentes abiertos por Llamas

Contextos Gerardo Sandoval Ortiz

Ya designado candidato de Morena a la alcaldía, el profe Luis Michel voló a la capital del país varias veces hasta lograr hasta lograr audiencia en las principales del partido. Le notaron sus debilidades y se acordó enviarle un equipo de nivel para sacar la campaña con Salvador Llamas a la cabeza y María Roa en el área de propaganda y en el camino se incluyeron otros refuerzos.

Después de octubre el gasto de este equipo, sueldos y suntuosos gastos, se cargaron al presupuesto municipal. Pueden considerarse como prueba las lucrativas plazas que en la nómina ocupan personajes como Hugo Rodríguez Díaz, ex dirigente estatal del partido, Jorge Carlos Ruiz Romero, un activista moreno motejado como “el lord demandas” en la capital del estado, Alberto Alfaro García, traído de Tlaquepaque a Calificación y Catastro del Seapal y otros individuos acomodados en la nómina del gobierno municipal como del Seapal, que lo mismo se importaron de Guadalajara que de Zacatecas y del centro del país.

María Roa, titular de la Dirección de Comunicación Social, hace las veces de una ficha en el tablero del ajedrez político. Ella es vista como la cuña de unión del dúo Michel-Llamas con el grupo político de la familia Monreal; nativa de un populoso municipio del Valle de México, Roa no se despedía de las aulas universitarias cuando, alentada por su madre, una obradorista de corazón, se acercó a Ricardo Monreal y tomó chamba en el área de prensa legislativa y otras actividades, como ser matraquera en mítines políticos. Los Monreal, conocidos de Llamas, la incluyeron en el imprescindible equipo armado allá para hacer ganar al profe.

Allá arriba, a Michel le vendieron un Llamas como un peso pesado pero a medio año ya luce desinflado. Dejó de ser eficaz puente para ayudarle a Michel conectarse con otros sectores de la comunidad y ahora mismo sostiene frentes que tienen en una encrucijada al gobierno municipal. El político zacatecano logró lo que nadie había podido, hacer de Puerto Vallarta un territorio en llamas.

Pendenciero y bravucón, altanero y lenguaraz, si algo ha demostrado Salvador Llamas es su talante autocrático. Desde los primeros días de octubre se convirtió en una especie de alcalde de facto (por este mando, y esto no deja de ser patético, es Chuyito Michel y no el profe el que le compite) y allá por octubre, abrió fuego contra los dirigentes de los tres sindicatos de trabajadores de la burocracia local –Seapal, DIF y gobierno municipal- a quienes tachó de corruptos y a costa de sus representados enriquecerse.

Con sus embates de octubre a la fecha, Llamas no ha podido doblegar. Más bien, a él lo sometieron, cuando Juan Andrés Aguirre Palacios emplazó al Seapal a huelga y un sumiso Llamas vergonzosamente debió acudir al sindicato y pactar un acuerdo consistente en aumento de sueldos y prestaciones. Esto ocurrió en la primera semana de febrero pasado. Ya a finales de octubre, Aguirre Palacios se había reelegido y arropado por los trabajadores humilló al arrogante zacatecano.

Herido, Llamas fue tras Gilberto Lorenzo Rodríguez. En enero, Llamas y el profe Michel se comprometieron a pagar un bono a personal de Protección Civil. Hace dos semanas, reclamaron cumplir el pago del bono y ante la negativa a dialogar bloquearon el acceso al edificio de gobierno. El alcalde Luis Michel se negó a dialogar y en consecuencia, los trabajadores tomaron las calles de la ciudad. Una semana después, Michel dio la cara pero solo para leer un guión escrito. Con un discurso indecente, no bajó de corrupto y ladrón al dirigente sindical y adelantó que habría una denuncia.

En todo momento, Llamas está al lado de Michel que para ello creó el cargo honorífico de “coordinador de gabinete”, fuera del organigrama administrativo. El pernicioso recetario de palabras del discurso del alcalde tiene el sello de la autoría de Llamas.

El último frente abierto por Llamas afloró este fin de semana. El regidor del PVEM Francisco Sánchez Gaeta redactó un escrito a nombre de su fracción para rechazar y reprobar las rijosas declaraciones de Llamas contra los regidores, a quienes dijo que “calladitos se ven más bonitos”.

La tarde de este último lunes, 14 de marzo, el regidor y dirigente estatal del PVEM, Luis Ernesto Munguía González, en calidad de ciudadano, regidor y dirigente estatal del PVEM, acudió a la Fiscalía de Justicia y denunció al “asesor” del alcalde y coordinador de su gabinete, amén de director general del Seapal y advirtió que encarna una amenaza y lo hace responsable de lo que le ocurra a él y su equipo de trabajo.

Munguía solicitó protección a su persona y a sus colaboradores. Si bien no usó el término “protección”, ello se infiere al solicitar “blindaje”. Algo debe saber el ex candidato a alcalde para advertir que Llamas es de temer. En su escrito refiere una nota periodística donde se narra que Salvador Llamas amenazó pistola en mano a un grupo de jóvenes en una taquería. Este hecho ocurrió en Zacatecas en junio del 2018, cuando Llamas hacía campaña para diputado por el PVEM y entró en cólera al escuchar a jóvenes gritar a coro vivas a Morena. De acuerdo a la información que consta en internet con uso de arma de fuego, Llamas habría causado lesiones y proliferado amenazas a quienes lo denunciaron.

Con estos antecedentes, se sobreentiende que Munguía ve a Llamas como una amenaza potencial tan real como sería como para recurrir a las autoridades a solicitar “blindaje”.

Pero si el antecedente de Zacatecas no es suficiente, acá hay  constancia de un extraño suceso ocurrido la madrugada del sábado 8 de mayo del año pasado. Llamas dijo haber sido víctima de un intento de secuestro en el hotel Icon, donde tenía –o tiene- residencia pero sus escoltas lo defendieron.

Eran los días de campaña y Llamas se conducía por la ciudad con un pelotón de escoltas. La seguridad personal que lo rodea recrea fantasiosas historias de lo que oculta el asesor de Michel. Icon es el mismo edificio donde tenía una propiedad el malogrado ex gobernador Aristóteles Sandoval asesinado en diciembre de 2020, cinco meses atrás de este hecho. El reporte de los patrulleros de la unidad PV-356 dice que entrevistaron a dos personas, Oscar Arturo y Llamas. Del último, anotaron que estaba ebrio. “Se le dan indicaciones”, concluye el parte de novedades.

La víctima del frustrado secuestro, no denunció, omisión que abona a las sospechas, de que esa madrugada, casi las cuatro de la mañana, Llamas en realidad vivía otra tipo de experiencias y no necesariamente violenta. Sin embargo, algo estaba claro: Llamas se rodea de hombres armados.

Ignoramos si algún secretario le sabe Munguía a Llamas como para sentir temor y miedo. Por ello pidió investigar de menos si la guardia personal del asesor de Michel tiene permisos para portar armas. El lenguaje familiar de Llamas, “carteles”, “mafias”, extorsión”, “delincuentes”, le infunden temor al regidor. Por ello exigió al profe Michel, a la Fiscalía estatal, al gobernador Enrique Alfaro, aclaren por qué el zacatecano cuenta con protección.

Revolcadero

La tarde de este martes 15 de marzo, en Zitácuaro asesinaron a otro periodista. Se suma a la cuenta de Andrés Manuel López Obrador. Son y 8 albañiles de la pluma, conteo al que se le regatea por lo menos otros dos. Armando Linares López fungía como director del portal Monitor Michoacán, medio que en enero también sufrió la pérdida de su colaborador Roberto Toledo. Los integrantes de dicho portal digital habían denunciado amenazas provenientes de funcionarios municipales. Los incesantes ataques a la prensa y a activistas de los derechos humanos provocaron el pronunciamiento del parlamento europeo que indignó a López Obrador. Y como para enfermar a Don Santo Amlo, la alta comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, con motivo del Día Internacional de la Mujer, advirtió de la “alarmante” situación que viven los medios de comunicación en México. Pero nada hace entender a López Obrador a que por lo  menos evalúe los mecanismos de protección a periodistas en riesgo o bajo amenazas. Para los periodistas, solo tiene palabras del más alto tono. A él le gustan solo el periodismo súbdito y los periodistas zalameros. Periodista que no s ele arrodille, es instrumento de los conservadores, de los apátridas. Coincidencia o no, son estos periodistas los que caen en la lluvia de balas tan de moda en tiempos de la 4t.****** En Puerto Vallarta se abrió un inédito debate por lo que algunos ves como las aparentes intenciones de la comunidad lésbico-gay de crearse su “gheto” en la zona de la playa de Los Muertos. Se incluye buena parte de la colonia Emiliano Zapata, que en su franja más próxima a la playa, la florecen antros. En los tiempos de la Segunda Guerra,  Mundial, los judíos de Polonia fueron concentrados en “ghetos”, una fase de los campos de exterminio de la Alemana nazi. Es sin duda exagerado el uso del término. Sin embargo, desde el momento que la Comisión de Seguridad y Tránsito, que preside la regidora morena Sara Mosqueda, adoptó como suya y votaron a favor la iniciativa de pintar con los colores del arcoiris banquetas y banquetones, se han recogido opiniones de muchos tonos, a favor y en contra. Ya pasaron más de tres décadas, 32 años para ser precisos, del escándalo que causó el primer “lupanar” abierto fuera de la zona de tolerancia. Era “el caballo loco”. Las damas de la vela perpetua, la auténtica sociedad conservadora patasalada, se activó y por poco queman el negocio. El alcalde Efrén Calderón Arias se vi obligado a clausurar el antro. Poco tiempo después, por usar la palaba “Bule” en la portada y a “ocho columnas”, las mismas damas amenazaron al diario. “abundan bules en la colonia Emiliano Zapata” fue aquel titular de portada. ******* Algo se está pudriendo en el gobierno de Bahía de Banderas a cargo de Mirtha Villalvazo. La alcaldesa tiene en su contra a la mayoría de los regidores, y son de su partido, Morena. De un manotazo se deshizo de su vocera, Itzel Alejandra Gonzáles Sandoval. Al relevo llegó un tal José Santiago Ayala Martínez pero no fue bien recibido y los jaloneos internos continúan.  Ya es tiempo que la abogada Villalvazo controle sus ímpetus y deja atrás sus arrebatos. Es ella la que pagará las consecuencias de sus reacciones irascibles.