Rebatingas y caos en el gobierno de Bahía de Banderas

Contextos Gerardo Sandoval

La irrefrenable testarudez y su imprudencia verbal, aunado a  ciertos destellos despóticos de ejercer el poder al frente del gobierno de Bahía de Banderas tiene por consecuencia el amotinamiento de la mayoría de los regidores que amenazan la estadía de Mirtha Ileana Villalvazo Amaya al frente del ayuntamiento 2021-2024. Por si fuera poco, el factor político ha sido decisivo para el acorralamiento de la alcaldesa, vista como objetivo del diputado local Héctor Santana, en una prematura “precampaña”, le arrancó a los regidores de Morena en la anticipada disputa de la candidatura 2024.

El viernes pasado se registró la última rebatinga entre los regidores de Bahía de Banderas. 9 de los 14 regidores firmaron un documento solicitando al secretario general Joel Abad Jiménez Lozano convocar a sesión extraordinaria, con carácter de urgente, a celebrarse a las 18:30 horas del mismo día. El funcionario, probablemente acicalado por la alcaldesa, el secretario se ocultó en su oficina en cuya puerta la armaron plantón los regidores sublevados.

Así, esfumado el secretario del Ayuntamiento, a eso de las siete de la noche los firmantes (a excepción del regidor por Valle de Banderas, Martin Aguirre Ramírez, justificado por salud) acordaron erigirse en “sesión extraordinaria” y tomaron el recinto el “Salón de Sesiones” de la segunda planta del edificio. Ya atento, el Secretario se reportó con el regidor Plácito para justificar su ausencia y proponer convocar al pleno a reunirse un día después (el sábado) con la presidente municipal Mirtha Villalvazo. Por respuesta, el profesor Plácito asintió, “siempre y cuando fuera a través de una convocatoria”. A ello, se negó el secretario.

Ya el sábado, como reacción a los regidores, Mirtha Villalvazo ordenó a su equipo de prensa llamar a los reporteros a una conferencia de prensa.

La bragada dama no mostró debilidades y bramó una queja: Bahía de Banderas no está fracturado (los regidores) lo están “fracturando”.

En los hechos, Mirtha Villalvazo invoca a un impasse, entendido esto como permitir el estado de cosas consintiendo el significado de que un impasse es permitir el caos y dejar pasar el tiempo para ver quien se cansa primero.

La apuesta de Mirtha Villalvazo es temeraria y arriesgada. Niega conciliar diferendos tan cotidianos como normales en el ejercicio de gobierno y se resiste en asimilar que Bahía de Banderas no es ningún laboratorio excepcional.

Del viernes 25 pasado al lunes 28, nada ha ocurrido en la vecina municipalidad. La alcaldesa no ha retomado el diálogo con los regidores del alzamiento. Tampoco se ha convocado a los regidores a sesión. Tampoco ha tomado decisiones respecto a las peticiones que desde hace semanas se le ha hecho, como el remover al titular de Licitaciones y Concursos de Obra Pública, Eduardo Huerta Marcial sobre quien pesan señalamientos de corrupción institucional.

Bueno, en realidad ha habido novedades nuevas, como haber descubierto que la alcaldesa mintió al asegurar el sábado haber hablado con el gobernador Miguel Ángel Navarro Quintero y que este le expresó su respaldo ante los embates de los regidores. El gobernador cortó comunicación con Mirtha Villalvazo cuando ésta se negó apoyar su iniciativa de cambiar nombres a Nuevo Vallarta y Punta Mita, entre otros y hasta el fin de semana no reestablecía la comunicación.

Mirtha Villalvazo asumió el control del gobierno de Bahía de Banderas desde el 17 de septiembre y desde los primeros días, algo ocurrió que las relaciones nunca han sido cordiales. En la solicitud de convocar a la sesión extraordinaria el pasado viernes están los regidores que todos los días le pelan los dientes a la abogada que hace poco más de dos décadas inició una carrera en el poder Judicial de  Nayarit como auxiliar administrativo de la Oficialía de Partes del Juzgado Penal de Bucerías. Hacen grupo con el profesor José Antonio Plácito, María Emigda “Milla” Jiménez Carrillo, quien es regidora por una demarcación que comprende su natal Jarretaderas. Además, juegan por la misma causa, Martín Carrillo Ramírez, junto a Julio Cesar Robles, Irma Peña Martínez, María de Lourdes R. Nieves, Lourdes Victoria Ibarra Chiquete, Estefanía Lara Prado y María del Carmen León Olvera.

No debemos dejar de lado que el síndico Julio Cesar Robles Lima realiza un papel relevante en los siniestros juegos políticos del otro lado del Ameca. Es público que el síndico, por cierto también de filiación petista, apenas se sintió desdeñado por Mirtha Villalvazo, se fue a los brazos de Santana. Ahora está convertido en uno de los más leales y efectivos operadores del diputado Santana y ha jurado aplicarle un tropezón a la alcaldesa.

A principios de febrero, en medio de una de las muchas escaramuzas, trascendió en las redes sociales que el diputado Héctor Santana se había reunido con un grupo de regidores. Con ello se confirmaba uno de los rumores entre la clase política de Bahía, que un grupo de regidores le hacía trabajo político al diputado local de Morena, que había emprendido una disputa contra Mirtha Villalvazo, quien por su lado ya hace campaña para reelegirse candidata primero y alcaldesa después en las elecciones de 2024.

Entonces, estamos ante la evidencia de que todos los regidores morenos de Bahía de Banderas, también el petista Plácito y otros, han caído atrapados por el virus de la codicia y contaminados por la mortal “aspiracionitis”.

Pareciera que Mirtha la mantiene con vida artificial otro grupo de regidores. Alineados a ella y sus intereses, se identifica a Elda Minjarez, una dama de larga trayectoria en la grilla vallejana y el regidor por la demarcación de Valle de Banderas, Martín Aguirre Ramírez, quien no obstante su parentesco con Santana, prefirió ser leal a la alcaldesa. La hija del dos veces alcalde Héctor Paniagua Salazar, Nadia Elizabeth Paniagua Robles, también unió fuerzas con la impetuosa Mirtha. Cuente a su favor a las regidores Stephanía Lara Prado y Erika Zulema Cruz Félix y a la joven promesa de San José del Valle, Rafael Alejandro Cervantes, hijo del malogrado charro y político Rafael Cervantes Padilla.

En Bahía de Banderas no se maquina ninguna conspiración ni hay intervención de los brujos lanzando siniestras conjuras para desmamantar a odiados políticos de la comarca. Nos llama la atención dar cuenta de ciertas lealtades de representantes de extirpes políticas alineados a Mirtha Villalvazo. Allá, como en Puerto Vallarta, los del poder han menospreciado a quienes reclaman derechos del partido por méritos de antigüedad. Menospreciados, se aparecen dispuestos a jugarla con Héctor Santana y con él como estandarte destruir el proyecto abortado.

Revolcadero

Consultamos a dos informantes de Bahía de Banderas sobre qué trae en manos la alcaldesa de Bahía de banderas Mirtha Ileana Villalvazo Amaya para informar este fin de semana. A los reporteros que convocó el sábado, les dijo que este viernes primero de abril informará sobre algo que impactará a los habitantes del más joven de los municipios coras. Nos confían que desde hace ya algunas semanas, Mirtha ha estado hablando de cocinar un paquete de obras y que seguramente de ello informará este viernes. Entonces, si es así, el bloque de regidores lidereado aparentemente por el profesor José Antonio Plácito, se preparan para cuidar y amarrarle las manos al jefe de Licitaciones y Concursos de Obra Pública, Eduardo Huerta Marcial. Dicen que este funcionario, traído por Mirtha desde San Pedro Tlaquepaque a Bahía de Banderas. Que están dispuestos a no permitirle a la presidenta municipal hacer negocios desde la oficina del “Lalo” Huerta.******A media tarde de ayer lunes 28 de marzo, desde la capital del país llegó una de las noticias que regresa la confianza en el aparato de justicia de México. El pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, por unanimidad ordenó liberar, Alejandra Cuevas y Laura Morán, madre e hijas, acusadas por el fiscal Alejandro Gertz Manero por provocar la muerte de su hermano Alejandro Gertz. Los ministros de justicia abordaron el caso con perspectiva de género, propuesta que incluyó considerar a Laura Morán, de 95 años de edad, víctima violaciones a sus derechos humanos, lo cual le daría derechos a tener una reparación integra del daño ocasionado por el estado. Un juez penal de la Ciudad de México ordenó encarcelar a madre e hija, la última Alejandra Cuevas, presa en el penal femenil de Santa Martha desde octubre de 2020.******Ayer, los papeles se invirtieron en una sola foto. El zacatecano Salvador Llamas Urbina, quién desde su irrupción en Puerto Vallarta disfruta moverse rodeado de escoltas bien armados, extrañamente apareció en una imagen como cuidándole las espaldas a Luis Munguía. La estampa fue captada justo en el momento que arriba a Guadalajara el titular de la Secretaría de Gobernación, el tabasqueño Adán  Augusto López Hernández. Si la foto hablara, nos diría que Llamas es un actor del más bajo reparto, de quinta pues, y Munguía es el actor principal. Por lo menos eso parece decir el trato que le otorga el titular de la Segob. Munguía al frente, atrayendo la mirada del presidenciable, y atrás Llamas, haciendo las veces de guachoma del dirigente estatal del “verde”. Ni modo, los señores del Palacio coquetean con los socios y ningunearon esta vez a Llamas. ¿Y el profe Michel? Ha. Pues sonriéndole a un enchalecado que parecía ser otro guardaespaldas de Adán Augusto.