Toma de posiciones y días de arrebatos

CONTEXTOS

Por Gerardo Sandoval Ortiz

Estamos en la semana de los arrebatos de los aspirantes a la alcaldía, manotazos que aturden y desconciertan al novel de la política, entendida y definida ésta como el arte de disfrazar de interés general el interés particular.

Citamos el lunes que el barrido de las brigadas de Luis Munguía González en las colonias de la parte alta de El Pitillal provocaron diversas reacciones. El legislador mandó a sus brigadistas a invitar a su informe anual y repartir algunas gorras y posters; es propaganda política, según sus adversarios.

Dos impresos de Munguía, le hicieron ganar causaron furibundas quejas. En una por aparecer la imagen de Juan Calderón Ibarría, dizque sin su consentimiento, interpretado como un acto propio de guerra sucia cometido por Munguía. Bueno, hasta amenazó con poner a trabajar a su “equipo legal”.

Los amigos de Otoniel Barragán Espinosa, éste como Calderón Ibarría alistado en Morena pero repudiado por esa militancia, nos reportaron que el diputado Munguía hacia campaña anticipada. “Hablamos con Andrés, que la foto se la tomó hace como un año…”.

Desde el lunes, los apasionados usuarios de las redes sociales, dedicaron incendiarios opiniones al tema del informe legislativo de Munguía y el uso de las imágenes de Andrés González Palomera y de Calderón Ibarría. El contador Héctor Gallegos, inopinado promotor de Munguía, en defensa del diputado hizo gala de su conocimiento en materia electoral y poco faltó para jugar con aquello de ser obligatorio lo no prohibido. Eso es propio de una dictadura, le pudieron corregir.

Cuando escuchamos el video de la queja del ex ahijado de Ramón Guerrero Martínez, lo tachamos de ser solo una producción de plena simulación para aprovechar la agitación vecinal que trae la gente de Munguía allá en las inmediaciones de Volcanes. No creemos que el muchacho, como lo hizo Andrés Manuel López Obrador y la jarocha Rocío Nahle haya registrado su nombre e imagen.

Decía un escritor alemán que cuando los que mandan pierden la vergüenza, los que obedecen pierden el respeto. No hallamos la forma de entender semejante pasión arrancada a los seguidores de unos y otros aspirantes, dos simples imágenes. No hay mucha diferencia entre ser pianista de un burdel o seguidor de un político profesional. Aun cuando el político navegue en un barco de papel.

Munguía González sabe que está en la recta final de una agónica campaña electoral. Está echando su resto. Sabe que tiene todo en contra y siente que la candidatura a la presidencia municipal se le escapa de sus manos. Sabe del rechazo que su proyecto despierta en el grupo político del alcalde Arturo Dávalos Peña. Se acurruca en los brazos del gobernador Enrique Alfaro, eterno protegido de “El mochilas”. Ellos lo alientan, bajo la promesa de, probado ser líderes en las encuestas, será el ungido por el Movimiento Ciudadano.

El impetuoso Calderón Ibarría intenta desmarcarse de Munguía y ya desligarse del MC. Olvida que los dos son hijos de leche y no alcanzan a ver en sus espaldas el tatuaje bien marcado. Ambos son hechuras de Ramón Guerrero. El nieto de Efrén Calderón está enojado porque Munguía se le atravesó y lo orilló a buscar otros horizontes.

Los ahijados del “Mochilas” asumen que la política es un concurso de pompa y fantasía. Los dos basan su “campaña” haciendo gala de sus clubes de fans y se creen ser admirados hasta por el propio médico López-Gatell. Ellos dos traen su lucha de vanidades. Son los guapos de la política, que no de la película. Cuán errados andan estos muchachos al confundir el acto de gobernar con una apuesta de belleza.

Imposible disociar un evento ocurrido la mañana de este miércoles 11. Roberto González Gutiérrez, el último candidato del PRI a la alcaldía toma posición de cara a los comicios de mediados del próximo año. Apareció frente a periodistas al lado del médico Francisco Sánchez Peña, que ante la opinión pública local debería ser el candidato de Morena a la alcaldía.

El regidor Roberto González ha quedado perfilado como el aspirante número uno a la diputación federal. Representa los intereses de Carlos Lomelí Bolaños, quien a su vez tiene amarrada la candidatura en Guadalajara en este 2021, y a la gubernatura en el 2024. En este paquete, esta Sánchez Peña.

¿Qué más hubo en estos tres primeros días de la semana? Ha. Reaparece el médico Heriberto Sánchez Ruiz y para asombro de muchos, toca otra vez la puerta del PRI. Consultamos a varios amigos del tricolor y nadie le perdona su reiterativa deslealtad. El primero agravio de Heriberto al PRI ocurrió en el 2000, cuando perdió una elección internea frente al periodista Luis Reyes Brambila. La segunda, en el 2006, Javier Bravo lo hizo morder el polvo y se despidió del PRI, rentó la membresía del PRD y pudo ser regidor. Cada tres años ha tomado algún membrete partidista y sus participaciones han sido de más penas que glorias. En la última elección, abanderó a Nueva Alianza y fue pobre su cómputo de votos.

En la última elección local hubo la participación de una docena de candidatos a munícipes, cifra que difícilmente alcanzará la competencia del 2021. En el 2018 cuatro de ellos fueron independientes y nadie ahora ha mostrado interés. Es seguro que el muchacho Calderón Ibarría no compita por la alcaldía. Su capital político apenas la alcanza para ocupar el último lugar de alguna planilla. Pero esa planilla no será la del MC ni la de Morena. Tal vez, Heriberto Sánchez, también con posibilidades casi nulas en el PRI, le abra un espacio. En la planilla de Nueva Alianza, Heriberto le cumplió a Agustín Ibarría llevándolo en su planilla.

Revolcadero

Los vallartenses están a la expectativa del anuncio que deberá dar entre jueves y viernes el gobernador del estado Enrique Alfaro en torno al Covid-19. El ejecutivo ya adelantó algo, y apunta a que su decisión de liberar la economía soltando su “botón rojo”. Es decir, a menos que Alfaro se enoje en los siguientes dos días, volveremos a la “nueva normalidad” y habrá menos restricciones. Por lo menos, las estadísticas de las últimas dos semanas en Puerto Vallarta indican que hemos logrado mantener una curva baja en la tabla de los contagios. Por lo demás, prologar el botonazo será tal como condenar a la quiebra a los pequeños negocios en Puerto Vallarta y sobre todo en los otros municipios de la entidad. Por razones políticas, el gobernador ya deberá liberar todo y olvidarse de sus medidas impopulares. Ojala y no se manche con sus nuevas reglas que ya adelantó ordenará. ******Este pasado lunes 9 de noviembre, se difundieron algunas gráficas de supuestos turistas del desarrollo Garza Blanca que son celosamente vigilados por policías municipales. El grupo pasea por un arroyuelo en la montaña. Ms acordamos que días atrás recibimos fotografías de un lector de este espacio. Las fotos intentan probar que el empresario Fernando González ha comprado media montaña al sur de la ciudad. La zona montañosa propiedad ya del hotelero va desde Garza Blanca hasta el punto del Edén. En estos días se abren senderos para ofrecer paseos desde su emporio hasta el Edén. Es decir, la ruta del senderismo hará la travesía desde el hotel al río de Mismaloya, allá por el Edén. Por el lado de la playa, ya cercó hasta el paraje conocido como El Paredón Colorado, justo donde operó el bungee.******* Por cierto, líneas arriba mencionamos a Otoniel Barragán Espinoza. Nos llama la atención la insistencia de Corina Naranjo Trujillo, que más allá de algún cargo directivo del partido, se esfuerza en dejar en claro que el ex regidor desde hace varios años dejó de pertenecer al Partido del Trabajo. Como que Corina  Naranjo quisiera decir que el solo nombre de Otoniel le hace daño al PT. Leímos algo no menos interesante de Corina, que copiamos y pegamos: “Así que nuestro posible candidato se llama Joaquín Humberto Famanía Ortega”. Ya corregirá y precisará Famanía Ortega, al autor o a Corina, pero lo que entendemos es que el aspirante de Morena, tiene pláticas con el PT y ha sido invitado a ser su candidato a la alcaldía. Pero el PT es aliado de Morena. Pues sí. Entonces, tomamos por conclusión que como en el 2012 con el MC, el PT tendrá un espacio en la planilla de los morenos.